Liberato Moncada

Nació en Danlí, Departamento De El Paraíso, en el mes de noviembre de 1855

Fueron sus padres don Benito Moncada y doña Felipa Garmendia.

Muy joven se trasladó a la ciudad de León, Nicaragua, con el objeto de seguir allá una carrera profesional, luego regresó a Honduras.

En 1885 volvió a Tegucigalpa, como diputado al congreso ordinario, por el departamento de El Paraíso.

En sus ratos libres se dedicaba al cultivo de las letras y remitía sus artículos a La República, de la capital, que los acogía siempre con suma complacencia.

Falleció el 14 de mayo de 1886, en la flor de sus años y cuando estaban convirtiéndose en realidad sus sueños de posición y renombre, fundados en el talento, en el estudio y en la virtud.

La causa de su muerte se debió a una desgracia que juzgó irremediablemente: su novia iba a casarse con otro, esto le fue insufrible enfermó gravemente, y a los tres días había rendido el espíritu.

Los escritos  de Liberato Moncada son por lo general dedicadas a sus amigos y parientes entre ellas están.

  • Comedia y Drama.

Escrita en prosa y algunos versos, esta publicación  es ofrecida a sus profesores amigos los jóvenes Abogados Constantino Ortiz y Mariano Barreto

Ejemplo:

I

¿No ha de haber un alma joven, pura, amorosa, que se confunda en la mía y la mía en ella, y que complete en mi como yo completaría en ella ese ser imperfecto, errante, que gime mientras está  solo, y que se siente tranquilo, consolado y feliz, desde que comunica su corazón vacío con otro corazón que le comprende?’’

He aquí el primer pensamiento de todo ser humano, en esa época del romanticismo, que se llama juventud. El amor es la atmósfera del alma, el oxígeno del corazón, el complemento indispensable del desarrollo moral del hombre, al entrar a la edad de las ilusiones, que es la fase de la vida que se presenta llena de rumores y armonías, de consuelos y esperanzas.

 

II

¡Quince años! Ciertamente eres muy tierna, tienes la edad de la indolencia; edad en  que las pasiones apenas se transparentan bajo ese tenue celaje, bajo ese vapor impalpable que te circunda, bajo esa túnica blanca de la primera edad, que se llama inocencia.

Quince primaveras son apenas un átomo colocado en la balanza de la existencia; y sin embargo, tienes ya un poder mágico que exalta la imaginación, ofusca la inteligencia y enciende en el alma un calor incomprensible.

 

III

¡Qué triste es la vida cuando una esperanza que simbolizaba el porvenir, se ha perdido para siempre! Cuando la mano asesina del destino destruye de un solo golpe el germen de una postrera felicidad, la creatura humana siente que su corazón estalla herido de muerte, y en su dolorísima agonía solo le queda como único alivio el desahogo de sus pesares por un raudal de llanto; pero ‘pero ‘las lágrimas con que se llora’ lo que no tiene remedio, por la misma razón de ser estériles, ‘son más amargas…

IV

Tan luego hube terminado la lectura, comprendí que aquello era más que ensayos literarios: que en aquellas páginas estaba nada menos que una historia amorosa del apreciable joven que aún no había cumplido veinticinco años, y que por lo mismo, tenía, antes sus ojos un bello porvenir. Sentí conmoverse bajo la presión de mis dedos, en aquellos pedazos de papel, un corazón adolescente flotando sobre mares inmensos de amargura!…

 

V

Dos grandes lágrimas cayeron de los ojos de aquel desgraciado joven, y yo traté de terminar aquella conversación que trajo a su memoria recuerdos tan sombríos.

 

  • Álvaro Contreras.
  • Para la primera página: Este escrito es dedicado a su amigo don José Clemente Chavarría.
  • Los Dos Sepulcros: A sus hermanos.

¡Oh hermanos míos! Fuisteis el encanto de un hogar que hoy se haya destrozado! Dos humildes losas cubren vuestros sepulcros;  pero sobre ellas se levantara un molesto mausoleo, destinado a ser nuestra última y común morada, para que, aunque sea parodiando tiempos que no volverán, aparezcamos reunidos en nuestro eterno reposo, como lo estuvimos una vez, cuando sonreíamos bajo el techo de la casa paterna…!

 

El Paraíso 1884.

Valoración Personal

 

Analizando los escritos de Liberato Moncada son una mescla de reflexiones acerca de la juventud ya que para él es la etapa en el cual se refleja la alegría, la inocencia y la fantasía y si estos elementos faltan es una vida frustrada que no tiene sentido para el

Lo que refleja en sus escritos son experiencias vividas ya que comparte sus propios sentimientos de un ser enamorado infeliz y al final una frustración por no haber realizado sus sueños y esto lo conlleva a la tristeza y muerte.

Bibliografía

Rómulo E. Durón. Honduras Literaria, Tomo II

 

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