Paulino Valladares

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Biografía


Nació en Guinope. El Paraíso el 19 de octubre de 1881.Sus padres fueron don Paulino Valladares y Doña Honorina Márquez quien era hija del Presbítero Francisco Antonio Márquez, singular amigo y compañero de luchas de Don Dionisio de Herrera y Francisco Morazán.

Curso su primaria en su pueblo natal luego a los 12 años se trasladó a Tegucigalpa e ingreso al Instituto “Espíritu del Siglo”. Obtuvo su grado en Bachiller en Ciencias y Letras; luego ingreso a la facultad de Derecho recibiendo a los 21 años con un brillante examen de tesis su título de Lic. En Ciencias Jurídicas y Sociales en 1904.

Tenía una capacidad para escribir que lo convirtió en uno de los más sagaces periodistas y uno de los editorialistas que analizaba con profundidad los temas nacionales.

Visionario profundo, comprendió que la primera necesidad fundamental para su pueblo era la paz. Sin paz, las libertades son imposibles. No hay esclavitud más odiosa que la que imponen la anarquía y el despotismo anónimo de las masas.

En 1904 a raíz del golpe de Estado viaja a Nicaragua, estableciéndose en Granada donde funda el periódico “La Estrella” junto a Don Carlos A. García.

En este periódico escribió temas sobre política, economía y sociología centroamericana utilizando el seudónimo de Pánfilo de Narváez.

En 1906 se trasladó a San Salvador donde tuvo una acogida en el “Diario de El Salvador” donde quedaron impresas muchas manifestaciones de su alto espíritu.

Desde El Salvador, unido a otros revolucionarios hondureños preparó los acontecimientos que culminaron en el ascenso al poder de quien fue su maestro el General y Dr. Miguel R. Dávila del cual fue su secretario privado.

Ya con años de experiencia y una personalidad intelectual reconocida y admirada, en abril de 1913 funda en Tegucigalpa “El Cronista” quien evolucionó hasta convertirse en diario de gran influencia política y cultural de Honduras.

Fue perseguido y encarcelado, durante el régimen del General Rafael López Gutiérrez, estuvo preso en las mazmorras del Castillo de San Fernando de Omoa.

Se le perseguía porque en 1923 durante la campaña electoral de ese entonces, había acalorizado la candidatura del general Tiburcio Carias Andino.

Elegido como diputado a la Asamblea Constituyente, estampó su firma en la nueva Constitución Política en 1924.

El Dr. Paulino Valladares jamás ambicionó cargos públicos y si se desempeñó en algunos fue porque le requirieron sus servicios o porque consideraba de urgencia patriótica ejercerlos.

Al asumir el poder el Dr. Miguel Paz Barahona retorno a sus ajetreos periodísticos desde la página editorial de “El Cronista”

 Muerte


Lleno de amargas desilusiones y crueles experiencias viaja a Panamá en busca de tratamiento médico.

Fallece el 2 de diciembre de 1926 a la de edad de 45 años.

Sus restos están sepultados en el Cementerio General. [1]

Familia


Contrajo nupcias con doña Carlota Bernard y de esa unión nació Alejandro Valladares Bernard, quien siguió las huellas de su padre en el diarismo nacional. [2]

Contexto Histórico


Gobiernos militares

El golpe de estado de 1963

Comandancia General de las Fuerzas Armadas de Honduras

Ramón Villeda Morales

El mayor problema de los militares, fue la celebración de elecciones para una legislatura y la selección de un nuevo presidente. Al final, estos se decidieron por un sistema de representación proporcional, y así las elecciones se llevaron a cabo en octubre. El PLH ganó la mayoría, y en noviembre, por el voto de treinta y siete a veinte, la asamblea seleccionó a Ramón Villeda Morales como presidente para un mandato de seis años a partir del de enero 1958.

La administración de Villeda hizo tremendos esfuerzos por mejorar la calidad de vida de los hondureños. El gobierno obtuvo fondos provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar la moneda. Asimismo, se obtuvieron fondos del Banco Mundial para comenzar la pavimentación de la carretera norte hacia la capital. Mayor atención se le dio a un nuevo código del trabajo, el establecimiento de un sistema de seguridad social, y se comenzó un programa de reforma agraria.

El programa de reforma produjo una creciente oposición, entre los elementos más conservadores de la sociedad hondureña. Hubo levantamientos dispersos durante los años iniciales de Villeda Morales en el poder, pero los militares permanecieron leales y aplastaron rápidamente los disturbios. Sin embargo, el apoyo de los militares comenzó a evaporarse a principios de la década de 1960. Esto fue en parte el resultado de las crecientes críticas al gobierno por parte de las organizaciones conservadoras, como la Federación Nacional de Agricultores y ganaderos de Honduras (FENAGH), que representa a los grandes terratenientes.

El cambio de actitud en los militares, también reflejó la preocupación por lo que se consideraba como trastorno de las zonas rurales y las más frecuentes y crecientes influencias radicales en los grupos de obreros y campesinos. Asimismo, se deterioraron las relaciones con los estados vecinos, especialmente con Nicaragua, lo que también contribuyó enormemente a la tensión. Pero las principales causas del deterioro de las relaciones entre el los militares y Villeda Morales, fue la creación de una Guardia Civil por parte del presidente en 1957. Esta era, una policía militarizada que obedecía exclusivamente al Presidente y no el jefe de las fuerzas armadas. Las elecciones estaban previstas para octubre de 1963. Al igual que en 1954, el PLH se enfrentaba a una oposición dividida. El PNH había nominado a Ramón Ernesto Cruz, mientras que una facción del Partido corrió al hijo del ex presidente Carías.

El PLH ignoró los deseos de su presidente y nombró a Modesto Rodas Alvarado, una figura carismática, muy partidista pero considerado izquierdista. Todas las señales apuntaban a una victoria aplastante del partido Liberal, un resultado que los militares encontraron cada vez más difíciles de digerir. Los rumores de un golpe de Estado comenzaron a circular a finales del verano de 1963. Estados Unidos se opuso a este curso de acción, incluso envío un oficial de alto rango del Comando Sur en la Zona del Canal de Panamá para tratar de convencer al jefe de las Fuerzas Armadas, coronel de aviación Oswaldo López Arellano, a cancelar el golpe de Estado.

Villeda Morales también hizo lo propio por detener el golpe de estado. Sin embargo, antes del amanecer del 3 de octubre de 1963, los militares se tomaron el poder. El presidente Villeda y los candidatos presidenciales del PLH fueron enviados al exilio, el Congreso fue disuelto, la constitución fue suspendida, y las elecciones previstas fueron canceladas. El coronel López Arellano se proclamó presidente, lo que llevo a Estados Unidos a romper relaciones con Honduras.

Gobierno de Oswaldo López Arellano

Coronel de aviación, Oswaldo López Arellano derrocó al presidente, Villeda Morales


El presidente Johnson reanudó la ayuda militar a Honduras

Tropas hondureñas a su arribo en Santo Domingo

La creciente influencia radical izquierdista, fue la excusa que uso el gobierno de Oswaldo López Arellano, para justificar el golpe de estado. López, luego se movió astutamente para consolidarse en el poder. Éste disolvió o atacó de una u otra forma a las facciones de tendencia izquierdista.

La Ley de Reforma Agraria fue anulada con eficacia, en parte por la negativa del régimen de López de asignar dinero para el Instituto Nacional Agrario (INA). Además, otros sindicatos campesinos incluyendo la Unión Nacional de Campesinos (UNC), fueron duramente perseguidos por el gobierno de López Arellano. Además, se le relacionó al gobierno de López con una organización secreta conocida como la ‘Macha Brava’. Esta organización, obtuvo gran parte de sus miembros, de las filas de los empleados públicos. Era utilizada para atacar a los izquierdistas, e intimidar a opositores políticos.

El Jefe de Estado, se comprometió a convocar a elecciones para una nueva legislatura. De esta forma, López logró en 1964, que su gobierno fuese reconocido por el presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson. Poco después, Estados Unidos reanudó la ayuda militar, la cual había sido suspendida tras el golpe de estado.

Durante su gobierno, Oswaldo López Arellano logró desarrollar una estrecha relación con importantes miembros del Partido Nacional. Un factor importante para estos vínculos, fue el líder del Partido, Ricardo Zúñiga Agustinus quien ejerció la posición clave de Secretario de Estado de la Presidencia. Asimismo, otros miembros del Partido Nacional sirvieron en el en gabinete de López, dándole un carácter cívico-militar. Esta relación entre nacionalistas y el gobierno de López distancio a la administración de López Arellano con los miembros del Partido Liberal.

Para dar una apariencia de legalidad a su gobierno, López Arellano promulgó una nueva constitución con un congreso unicameral. Luego llamó a elecciones para este nuevo congreso. En noviembre (1964), se decretó amnistía general para figuras políticas de oposición. De esta manera, los exiliados pudieron regresar y así el Partido Libera pudo reanudar la actividad política. Sin embargo, durante la campaña política, el Partido Nacional se comprometió a designar a López Arellano como presidente en caso de obtener el control de congreso.

La votación se llevó a cabo el 16 de febrero de 1965; el PNH obtuvo 35 escaños, y el PLH 29. El PLH acusó al gobierno de manipular los resultados, y algunos líderes del partido instaron a sus partidarios a boicotear las reuniones de la asamblea. Pero el PLH fue incapaz de ponerse de acuerdo sobre esta táctica. – Suficientes miembros PLH tomaron sus asientos cuando el Congreso se reunió el 15 de marzo para dar el quórum necesario. Los delegados PNH mantuvieron su promesa y eligieron a López Arellano como presidente para un nuevo mandato de seis años (1965 y 1971).

Durante la primera parte de su administración, López Arellano tuvo cierto éxito en los asuntos exteriores. Uno de los primeros actos de su gobierno fue unirse a Guatemala y Nicaragua en el establecimiento del Consejo de Defensa Centroamericano (CONDECA). Este fue un pacto militar entre los países de América Central y Estados Unidos para la coordinación de las actividades de contrainsurgencia. El Salvador se unió poco después, y en 1965 celebró su CONDECA su primer ejercicio militar conjunto en la costa caribeña de Honduras. Ese mismo año, Honduras contribuyó con un pequeño contingente de tropas de la OEA, para la vigilancia de las elecciones en la República Dominicana. Asimismo, Honduras mejoró sus relaciones con Nicaragua, los Estados Unidos, y otros países, pero su relación con El Salvador empeoró.

La guerra de 1969

Corsario usado durante la guerra de 1969


En 1968 el régimen de López Arellano parecía estar en serios problemas. La pésima situación económica produjo conflictos laborales, disturbios políticos, e incluso las críticas de grupos conservadores como la FENAGH. La situación política se deterioró, el gobierno hondureño y algunos grupos privados, culparon de los problemas económicos del país en los cerca de 300.000 inmigrantes indocumentados salvadoreños en Honduras. La FENAGH culpó a los inmigrantes salvadoreños con invasiones ilegales de tierras.

Las tensiones aumentaron en junio de 1969, cuando los equipos nacionales de los dos países se preparaban para enfrentarse con miras a la Copa del Mundo de 1970. Durante el primer encuentro celebrado en Tegucigalpa, se dieron algunos disturbios. Pero la la situación se volvió mucho peor durante el partido de vuelta celebrado en San Salvador. Aficionados hondureños fueron maltratados, la bandera y el himno nacional de Honduras fueron insultados, y las emociones en los dos países llegaron a ser extremadamente agitada.

En represalia, los hondureños actuaron violentamente en contra de muchos residentes salvadoreños en Honduras, incluyendo varios vicecónsules. La prensa de ambas naciones contribuyó a un creciente clima de histeria, y así, el 27 de junio de 1969, Honduras rompió relaciones diplomáticas con El Salvador. Temprano en la mañana del 14 de julio de 1969, se inició una acción militar concertada la cual se conoció como “la guerra del fútbol”. La fuerza aérea salvadoreña atacó blancos dentro de Honduras. Asimismo, el ejército salvadoreño lanzó grandes ofensivas, a lo largo de la carretera principal que conecta las dos naciones y en contra de las islas hondureñas en el Golfo de Fonseca.

Golfo de Fonseca


El ejército salvadoreño más grande y mejor equipado que el de Honduras, empujó al ejército hondureño a más de ochenta kilómetros y capturó la capital del departamento de Ocotepeque. A partir de entonces, el avance salvadoreño se estancó debido a que estos experimentaron escasez de combustible y municiones. Una de las principales razones para la escasez de combustible fue la acción de la Fuerza Aérea Hondureña, que – además de destruir la pequeña fuerza aérea salvadoreña – había dañado enormemente las instalaciones salvadoreñas de petróleo.

El día después de que la lucha había comenzado, la OEA se reunió en una sesión urgente y pidió un alto el fuego inmediato y la retirada de las fuerzas salvadoreñas de Honduras. El Salvador resistió las presiones de la OEA durante varios días, exigiendo que primero Honduras se comprometiera a pagar la reparación a los ciudadanos salvadoreños y garantizar la seguridad de los que todavía permanecían en Honduras.

Un alto el fuego se organizó en la noche del 18 de julio, pero este entró en vigor hasta el 20 de julio. La guerra produjo pérdidas para ambas partes. Entre 60.000 y 130.000 salvadoreños36 habían sido expulsados por la fuerza o habían huido de Honduras, produciendo una grave perturbación económica en algunas áreas. El comercio entre las dos naciones se interrumpió totalmente, dañando las economías de ambos países y amenazó el futuro del Mercado Común Centroamericano (MCCA).34

Golpe de estado de 1972


Luego de la Guerra (1969) el país exigió a López Arellano, reorganizar el ejército

El Presidente Cruz fue derrocado por Oswaldo López Arellano

La guerra, dio lugar a un nuevo sentido del nacionalismo en Honduras. Miles de trabajadores y campesinos hondureños habían ido al gobierno a pedir armas para defender su nación. La lucha política interna había sido suspendido brevemente durante el conflicto con El Salvador, pero a comienzos de 1970 estaba de nuevo, en pleno apogeo.

El gobierno de López estaba bajo presión para iniciar las reformas administrativas y electorales, permitir elecciones libres en 1971, reorganizar el ejército, y adoptar nuevos programas económicos, incluida una revisión de las relaciones de Honduras con el MCCA. Representantes de las organizaciones sindicales, campesinas, y las empresas conocidas como las fuerzas vivas se reunieron con López Arellano.

Estos propusieron un Plan de Unidad Nacional, haciendo un llamado a los partidos políticos a llevar a cabo elecciones libres. Así también, a crear un gabinete de coalición, y una división de puestos en el gobierno y escaños en el Congreso. Tras un largo debate, los partidos políticos tradicionales respondieron a las presiones de las fuerzas vivas y de los militares. El 7 de enero de 1971, se firmó un pacto político para establecer un gobierno de unidad nacional tras las elecciones del 28 de marzo de 1971.

Las elecciones de 1971 fueron relativamente libres y honestas. El PLH designó a Jorge Bueso Arias, como su candidato presidencial, y el PNH nominó a, Ramón Ernesto Cruz. La mayoría de los observadores anticipaban una victoria del PLH, pero el PNH hizo una campaña más agresiva, haciendo uso de los medios de comunicación y técnicas modernas de campaña política, por primera vez en la historia de Honduras. Luego de finalizada las elecciones, “Cruz alcanzó el triunfo en las elecciones de marzo de 1971, con 306.028 votos, mientras que el candidato liberal obtuvo 276.777 votos; el abstencionismo fue del 32%”.

Una vez en el gobierno, Cruz parecía estar a la altura de los términos acordados entre las fuerzas vivas y los partidos políticos. El presidente, nombró a cinco miembros del PLH, cinco miembros del PNH, y un oficial militar en su gabinete. López Arellano se mantuvo como jefe de las fuerzas armadas.

Cruz empujó a través de un reacio Congreso un proyecto de ley que recortar los beneficios fiscales y exenciones de las importaciones. Este proyecto de ley produjo la oposición de los sectores empresarial y laboral. Además entró en desacuerdos con miembros de los partidos liberal, luego de despedir a dos miembros liberales de su gabinete. A mediados de 1972 el presidente había perdido la mayor parte del apoyo de sectores no nacionalistas.

La virtual paralización de la reforma agraria y el asesinato de varios campesinos por el ejército en el departamento de Olancho enfurecieron a grupos de campesinos. En diciembre campesinos y organizaciones sindicales anunciaron una marcha de hambre de 20.000 personas a Tegucigalpa para protestar contra la política agraria del gobierno. Todo esto provocó que el 4 de diciembre de 1972, los militares encabezados de nuevo por Oswaldo López Arellano se tomaran el poder, en un golpe de estado pacífico.

Bananagate


El huracán Fifí (1974) causó inmensos daños a la economía hondureña

Edificio desde donde cometió suicidio, Eli M. Black, al quedar al descubierto el soborno bananero de 1975

Durante el segundo período de su gobierno, López Arellano experimentó serios problemas. En 1974 la economía crecía a ritmo lento, en parte por el inmenso daño causado al país, por el huracán Fifí en septiembre de ese año. La tormenta fue el desastre natural más devastador en la historia reciente de Honduras. Más de 10.000 personas perdieron la vida, además de causar inmensos daños a la industria del banano.

En 1974, Honduras junto a otros países exportadores de banano acordaron cobrar 50 centavos por caja exportada de banano. El impuesto de Honduras había entrado en vigor en abril de 1974, pero fue cancelada repentinamente, cuatro meses después. Poco después, comenzaron a circular informes de que la United Brands Company a través de su presidente, Eli M. Black, había pagado $1.2 millones a las autoridades hondureñas para conseguir la derogación del impuesto. López Arellano y su ministro de economía, Abraham Benatton Ramos resultaron involucrados en el soborno según The Wall Street Journal en su edición del 9 de abril de 1975.

Las Fuerzas Armadas de Honduras reaccionaron al escándalo, destituyendo a López Arellano y reemplazándolo con el coronel Juan Alberto Melgar Castro.41 Melgar Castro resultó ser de una línea más conservadora que López Arellano. Debido a eso, “mostraba menos decisión en cuanto a llevar a la práctica el programa de reformas.” Durante su gobierno se crearon organismos asesores para lidiar con los problemas del país. El 19 de mayo de 1975, se creó el Consejo Asesor de la Política Bananera. Este organismo sugirió la derogación de las concesiones bananeras, acto que fue llevado a feliz término con el Decreto-Ley No 253.

El 9 de marzo de 1976, se creó el Consejo Asesor del Jefe de Estado (CADEJE) compuesto de 35 miembros propietarios y 35 miembros suplentes, con el objetivo de proponer al Jefe de Estado un proyecto de Ley Electoral. Así también, como de emitir los dictámenes u opiniones que correspondan sobre los asuntos que le sean presentados por el Jefe de Estado. Y finalmente, presentar al jefe de Estado presentar iniciativas sobre la problemática nacional. Los partidos tradicionales y COHEP, entre otros, se negaron a ser parte del este consejo.

Juan Alberto Melgar Castro quiso postularse a la presidencia con el apoyo de disidentes de los partidos Nacional y Liberal así como del PINU y la Democracia Cristiana. Esto no fue visto con buenos ojos dentro del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas y propusieron a Melgar Castro un “un cambio de rumbo del gobierno”, exigiendo entre otras cosas la destitución de miembros del gabinete de gobierno de Melgar. El jefe de Estado rechazó estas exigencias, y fue destituido el 7 de agosto de 178, en su lugar se nombró una junta de gobierno encabezada por el Jefe de las Fuerzas Armadas, Policarpo Paz García.

Restablecimiento de la democracia

Elecciones de 1980


La intromisión de los gobiernos comunistas de Unión Soviética y Cuba en los asuntos internos de algunos países centroamericanos, provocó la caída del presidente Anastasio Somoza en Nicaragua (1979) y la desestabilización del gobierno salvadoreño. Temiendo el efecto dominó en la región, la administración estadounidense de Jimmy Carter presiono al Gral. Paz García a llevar a cabo elecciones en Honduras. Policarpo Paz García cedió a las presiones norteamericanas y en abril de 1980, la ciudadanía hondureña fue convocada a las urnas para elegir a los delegados para un nuevo Congreso.

En las elecciones de 1980, todo apuntaba para una fácil victoria del Partido Nacional encabezada por el nacionalista, Ricardo Zúñiga Agustinus, ya que El Partido Nacional parecía más unido y organizado que su principal opositor el Partido Liberal. Además, la mayoría de la población hondureña, asumía que el PNH sería favorecido por los militares en el poder. Por otro lado, el Partido Liberal sufría de divisiones internas y falta de liderazgo, luego de las muertes del expresidente Ramón Villeda Morales y de su posterior líder, Modesto Rodas Alvarado en 1979.

La elección de abril 1980 produjo un registro de más de 1.2 millones de hondureños. De estos alrededor de 1 millon de hondureños votaron (más del 81%). El elevado número de votantes favoreció al PLH, que ganó 49,4 % de los votos emitidos. Bajo un sistema de distribución complejo, el PLH ganó 35 escaños en el Congreso, el PNH, 33 y el Partido Innovación y Unidad, 3. Este resultado produjo un considerable debate sobre la composición del próximo gobierno. Hubo acuerdo general sobre el nombramiento de Paz García como presidente interino, por lo que las disputas se centraron en la composición del gabinete.

En última instancia, Roberto Suazo Córdova, nuevo líder del PLH fue nombrado presidente del Congreso; asimismo el PLH también ganó cinco de los escaños en la nueva Corte Suprema de Justicia. El gabinete se dividió entre los tres partidos políticos y los militares. Las Fuerzas Armadas, recibió el Ministerio de la Defensa Nacional y Seguridad Pública, así como el Ministerio de Relaciones Exteriores, y el PNH adquirió las principales posiciones económicas.

Elecciones presidenciales de 1981


Al Congreso le tomó más de un año para redactar una nueva Constitución y una ley electoral para las elecciones presidenciales y parlamentarias de 1981. El trabajo fue lento, y las elecciones inicialmente previstas para agosto de 1981 tuvieron que ser pospuesta hasta noviembre. Mientras tanto, el Tribunal Nacional de Elecciones (Tribunal Nacional de Elecciones – TNE) por unanimidad, aceptó la condición jurídica necesaria para que el Partido Demócrata Cristiano (PDCH) ocupase un lugar en la boleta electoral de 1981.

A pesar de la presencia de los candidatos del PINU y el PDCH en las votaciones quedó claro que esta elección sería esencialmente un asunto de dos partidos: El Partido Liberal y el Partido Nacional. El 29 de noviembre de 1981, de los 1.214.735 hondureños registrados, aproximadamente el 80,7%, votaron, dando al PLH una victoria arrolladora. El candidato Liberal, Roberto Suazo Córdova ganó las elecciones con 636.392 votos (52,4%), contra 491,089 votos recibidos por el candidato opositor, Roberto Zúniga Agustinus del Partido Nacional recibió 491,089 votos. Mientras tanto, el PINU y el PDCH se repartieron los restantes 48.582 votos. Asimismo, el PLH ganó el 61% de las municipalidades. Suazo Córdova fue investido como presidente de Honduras en enero de 1982, poniendo fin a casi una década de gobernantes militares.[3]

 OBRA


Hondureños Ilustres en la Pluma de Paulino Valladares (1972)

Es una compilación hecha por Julio Rodríguez Ayestas en el que se analizan hechos, circunstancias y personajes de nuestra historia vistos por un agudo y penetrante conocedor de las grandezas y debilidades de nuestros compatriotas.

 

ENSAYO


  • Asamblea Constituyente (1908)
  • Movimiento Unionista ( 1917)
  • Los que Hablan ( El Cronista Nº 726. marzo, 1915)
  • Un chisme al viento (El Cronista Nº 2256. marzo 10, 1920)
  • Por casualidad

Publicado el 30 de abril de 1907 en La Prensa Nº 19

Es un ensayo en el cual el autor hace referencia al poco profesionalismo y prudencia en la búsqueda de verificar los hechos reales sobre la historia y sucesos acontecidos en Honduras, criticando lo que los niños que leyeran dicho material guardaran en sus memorias llamándolo “ relato simplón y falso”.

 

CUENTO


  • Inmortal

Publicado en el diario “La Estrella” de Nicaragua en 1906.

  • Ensueño

Revista Alma América Nº 9. Tegucigalpa 5 de diciembre de 1925.[4]

Es un cuento es un escrito que se puede llamar como tal ya que cumple con la estructura (introducción, desarrollo, nudo y desenlace). Su forma de escribir cuento tiene una gran diferencia a como escribe sus ensayos, ya que los temas son relacionados con el amor como en “Ensueño” en el cual se habla de la búsqueda del amor, de la necesidad de una joven de ser y sentirse amada; de las emociones y sensaciones que el ser humano experimenta al desear, tener y sentir el amor.

La manera de expresarse en ese cuento es totalmente poética utilizando figuras literarias como la personificación, la cual se encuentra en gran cantidad. El cuento demuestra el talento literario que tenía el autor.

Su estilo era trasparente como el agua, entraba en materia sin rodeos, se hacía entender hasta en los cerebros mas rudimentarios.

En el campo político fue considerado sagaz, astuto y previsor. Paulino arremete con agudeza, claridad y franqueza hacia la incapaz calaña que gobernó y lamentablemente sigue gobernando en este “tuco” de tierra que algunos amamos y llamamos Honduras.

 “Príncipe del Periodismo Centroamericano”


Evidencia la actitud desafiante sostenida sobre esa sensación de impotencia interior que provoca el estar inserto entre el adormecimiento de una sociedad que avanza a ciegas, con rumbo al desfiladero del hoy y del mañana y sin ningún asomo de reaccionar.

Poseía una pluma demoledora e inicio su lucha periodística en su patria, combatiendo vicios ancestrales y ridiculizando a los pequeños “Césares” del ambiente político criollo.

Ramón Oquelí lo califico como uno de los pioneros del periodismo en Honduras, considerándolo como uno de los mejores polemistas y analistas de la realidad nacional durante la década de 1910 y 1920.

“No hemos ido para atrás ni para adelante. Nos hemos extraviado. Hemos alcanzado ciertos progresos parciales, gracias a la expresión exterior, pero en lo fundamental estamos tan vacilantes como el primer día de la independencia”

Valoración Personal


Paulino Valladares llego a incursionar en tantos ámbitos ya fueran sociales, políticos o culturales haciéndose lucir con sus escritos debido a la calidad de contenido que en ellos realizo.

Con toda seguridad tiene bien dado el nombre de “Príncipe del Periodismo” ya que logro que destacar en este campo.

 

Bibliografía

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